
San Benito fue construido como ermita a finales del siglo XV, por la Orden de Calatrava. Situado a la entrada de la población sevillana de Cazalla de la Sierra, en su origen estuvo dedicado a Hospital de Peregrinos en la Ruta del Camino de Santiago.
Tras el terremoto de Lisboa, de principios del siglo XVI, se hunde la torre-fachada y el ábside y se reconstruye posteriórmente bajo la dirección de Martín de Gaínza y de su hijo, rematándose con la torre triangular existente, el ejemplo más antiguo en Andalucía. La portada fue diseñada por Hernán Ruiz II, en ladrillo de Triana, de muy fino acabado. Se terminan los trabajos de reconstrucción en 1576.
El Palacio de San Benito cuenta con rincones inolvidables llenos de encanto que hacen de este lugar un sitio único. Les invitamos a recorrerlos y disfrutar virtualmente de sus estancias principales.
San Benito cuenta con habitaciones personalizadas que recrean diversos ambientes. Una experiencia diferente en cada estancia entre mobiliario y obras de arte de distintas épocas.
Habitación del Rey: Gran habitación doble en la primera planta del edificio, con balcón principal al Paseo del Moro y magníficas vistas a la Sierra. EL mobiliario es de los Siglos XVII y XVIII destacando las butacas de factura isabelina que provienen de una visita de la Reina Isabel II al Alcalde de Sevilla, Exmo. e Ilmo. Sr. Don José Morales, tatarabuelo del propietario.
Habitación de la Reina: Es la habitación junior del hotel, la cual, comunicada con la del Rey, puede crear una cómoda suite. Posee un extraordinario frente de Altar del siglo XVIII, en madera plateada y policromada, así como grabados de los siglos XVII y XVIII.
Habitación Azul: Posee una cama con dosel proveniente de la familia, rícamente vestida con ´Toile de Jovie´ original y arropada por una fenomenal colección de grabados pompeyanos e ingleses, así como diversos dibujos. Muy elegante y serena.
Habitación de los gravados: Noventa grabados y dibujos tapizan las paredes en esta habitación con cama de medidas especiales y trato iguálmente sin barreras en el baño..
Habitación de Frederick Castet: Los muebles y la embocadura de la chimenea son Art and Crafts ingleses, así como las telas con diseño de Willian Morris. Por una bella cancela del siglo XIX se accede a un intimista jardincillo. La estancia está dedicada a Frederick Castet, que fue gran diseñador de la casa Christian Dior y amigo de los dueños.
Habitación del Torero: Una magnífica alfombra bordada del siglo XVIII sirve como tapiz cabecero. Cuelgan de las paredes una colección de litografías iluminadas que representan distintos modelos de carruajes. Cuenta con vistas a la Plaza de Toros del pueblo.
Jardincillo Privado: Las habitaciones de Frederick, El Infante, El Militar y Los Novios, en la planta baja, comunican a un pequeño jardín privado. Un agradable espacio para el relax o la charla entre la vegetación y el murmullo de una fuente.
Habitación del Infante: Romántica habitación, muy iluminada por dos cristaleras que al mismo tiempo se abren al jardincillo privado, con fuente de mármol y sublime combinación de plantas. Un retrato femenino firmado por Escribano comparte el espacio con litografías inglesas y francesas del XIX.
Habitación del Militar: Da nombre a esta habitación un retrato de militar, héroe de la Batalla de Bailén. Decora también una bella colección de dioramas japoneses del siglo XIX, con marcos lacados . Al igual que las demás habitaciones en la Planta Baja tiene acceso a un jardincillo privado.
Habitación de los Novios: La más espaciosa del conjunto. El cabecero es un frente de altar barroco con espejos y marco lacado en rojo. Un coqueto rincón, por donde la luz se tamiza a través de una ventana, lo hacen perfecto para la charla, el descanso y la lectura sobre una otomana eduardiana. Está pensada para que la noche se confunda con el día y no entren ganas de dejarla, viendo la luz a través del íntimo patio con una bañera de mármol como fuente. Destaca en esta habitación el esplendoroso baño con dos bañeras parejas del siglo XIX.
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